Transformando nuestra existencia
Por: Ing. Gabriel Garrido
Reza un proverbio: “El hombre es lo que piensa en su corazón”. Esto nos afirma una gran verdad, que se ha mantenido oculta para unos y visible para unos pocos. Esta aseveración se debea que, a lo largo de la historia de la humanidad, son muy pocos los individuos que han logrado develar y cristalizar esta verdad en sus vidas.
Veamos cuál es el secreto subyacente en este proverbio. Su relación con la forma de pensar, nos plantea las siguientes interrogantes: ¿Es nuestra vida producto de los pensamientos? ¿Es el pensamiento causante de nuestras tristezas y alegrías? ¿Podemos modificar nuestra existencia?
La respuesta a estas interrogantes es SI. Nuestra forma de pensar es el factor número uno en el desarrollo de nuestra vida. Esto así porque existe una Ley llamada de Atracción, que actúa como un imán, atrayendo todo aquello que pensamos; y más aún, nuestros pensamientos la particularidad de que son productos de nuestra mente, la cual posee la característica de que todo aquello que visualizamos o pensamos se materializa. Este es el poder ideoplástico de la mente, que hemos venido aplicando de manera inconsciente.
La aplicación del principio ideoplástico de la mente de manera consciente, conlleva un trabajo de disciplina y modificación de hábitos y creencias negativas; es decir, una transformación de nuestra forma negativa de pensar, hacia nuevos modelos. Debemos entender como negativo, todo aquello que nos afecta con resultados que no son los deseados.
Para iniciar esta transformación debemos conocer cuáles grabaciones positivas y negativas tenemos y qué creencias hemos desarrollado producto deéstas. Esta tarea implica sacrificios, ya que hemos desarrollado hábitos de las repeticiones de pensamientos y acciones. Pero nada es imposible cuando afrontamos la realidad con estrategias adecuadas para conseguir las metas y objetivos establecidos.
Debemos recordar que estas creencias son producto de las grabaciones recibidas desde antes de nacer y que se han ido fortaleciendo a través del desarrollo de nuestra existencia; por lo que esto implica realizar investigaciones para descubrir las grabaciones negativas que nos fueron inculcadas en la niñez. Esto es posible mediante técnicas como las regresiones, el renacimiento y otras, que nos ayudarán a conocer las causas de esas grabaciones y creencias negativas, para así transformarlas.
Resumiendo, podemos concluir que:
a) La vida que tenemos es producto de las grabaciones negativas y las creencias derivadas de éstas. Tenemos unas características específicas que influyen en nuestra personalidad y que son causantes de nuestros fracasos y tristezas.
b) Existen técnicas que nos pueden ayudar a reencontrar el camino y transformar nuestra personalidad.
c) Requerimos una transformación de nuestra forma de pensar, hablar y actuar, pudiendo ayudarnos el uso de las afirmaciones.
d) El uso de la visualización creativa permite acelerar los cambios en nuestras vidas, tanto en el plano material como espiritual.
Por lo que podemos afirmar que: “Si Dios está con nosotros, entonces no existe nada a lo que debamos temer. Con Dios en nuestros pensamientos todo lo podemos conseguir”.
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